92. Enfrentando la cruel realidad
El aire fresco me acaricia la mejilla derecha, siento los ojos algo inflamados después de pasar casi toda la noche llorando, no tengo idea en que momento me quedé dormida, pero lo que me despertó fue la vibración de mi celular, un mensaje del hombre por el que estoy sufriendo ahora, ya no sé que parte de él es verdad o es mentira, ya no sé en qué momentos fue sincero y cuáles fingió, me siento destrozada, pero debo enfrentarme a esto, no tiene caso seguir prolongando lo inevitable, seguir deján