88. Debo decirle
Alessandro.
Salgo del baño con la caja de pastillas en la mano, solo para encontrarme el cuerpo de Dania tendido en el sillón con una de sus manos colgando, sonrío al verla, se mira tan bella con sus mejillas enrojecidas y el cabello alborotado, me acerco y arrodillo frente a ella, tiene los labios ligeramente separados, me llega el aroma a su aliento combinado con alcohol y frutas, retiro un mechón de cabello de su frente y la observo fijamente, el corazón me duele solo de pensar en perderla,