81. Malentendido
Dania.
Tomo la parte delantera de mi suéter y comienzo sacudirlo para deshacerme un poco del aroma del perfume de Alessandro, sonrío solo de recordar el porqué lo hizo, subo las pequeñas escaleras y entro al edificio, como todas las mañanas Denise me saluda animadamente, voy al elevador y presiono el botón para ir a mi piso, en cuanto las puertas se abren salgo y recorro el silencioso pasillo para llegar al salón, al llegar a la puerta estiro la mano para tomar el pomo y abrir, pero alguien me