42. Atrapado
Un inusual calor me obliga a despertar, mis parpados pesan debido al sueño, logro abrir un poco los ojos, hay un poco de iluminación, pero los rayos del sol aún no son tan fuertes para atravesar las cortinas, parpadeo pesadamente, con mi mano me deshago de la cobija con la esperanza de que el calor en mi cuerpo disminuya, pero al moverme siento un peso inusual sobre mi cintura, bajo la mirada y noto un brazo blanco rodeándome.
Los sucesos de la noche anterior iluminan mi mente como la luz de