35. Golpes de santidad
Dania.
Salgo del lugar a toda prisa y lo primero que hago es tomar grandes bocanadas de aire al llegar al exterior, me aparto de la entrada para no ser el espectáculo de nadie, doblando la esquina esta un pequeño callejón solitario, así que me quedo ahí en lo que trato de controlar el palpitar acelerado de mi corazón, la sangre me recorre el cuerpo con rapidez, siento mucho calor, si cierro los ojos solo lo veo... a él.
Su cuerpo en la oscuridad, cada línea de sus músculos que se tensaban ant