Por un momento me hace creer que va a hablar, pero luego me sorprende.
Se levanta y con su actitud me doy cuenta de que he sido una más, qué tonta, si por un momento pensé que él era diferente, claro que no; camina hacia mí, se detiene a mi lado, parece que se va a ir, qué tonta he sido, sólo quería aprovecharse de mí, dejarme confundida y ahora que lo he puesto contra la pared, ni siquiera se molesta en retarme.
Es más fácil irse, después de todo, tiene a Julián para consolarlo.
Y cuando men