Capitulo 67 ¡Precioso!
Sube recto por una de mis piernas, su movimiento es intenso pero lleno de cuidado y cariño, me sigue marcando con sus labios, ya no tengo el control, se ha perdido el control, en medio de mis piernas está estallando un volcán y no tengo fuerzas para contener la explosión. Sigue subiendo, despacio, centímetro a centímetro, trozo a trozo. Cuando llega a mi muslo, levanta la falda de mi vestido y la desliza por mi cuerpo, dejándome en bragas y sujetador. Me mira a los ojos mientras termina de desnu