"¡Ah, qué..." (no, él me está llamando, ¡maldición!) Todos me miran de nuevo... esto no, ¡ahhh, no!
Me revuelvo en la silla, sabiendo que lo hizo a propósito.
Maldición, me atrapó, pensando en lo que podría... "Para, Stela, recupérate, mujer". Me enderezo en la silla, tratando de mantener la calma y la compostura, y digo:
"No, Sr. LUCAS MARSHAL RYM, todo está muy bien". Hice hincapié en decir su nombre completo para demostrar cuán sorprendida/aturdida/consternada/abrumada/confundida/incómoda/