Elly se inclinó hacia adelante, aferrándose con fuerza al borde de la silla metálica.
—¿Es… es posible que me cuente todo, doctor? —preguntó ella.
Su voz sonaba urgente, llena de sentimientos encontrados: una curiosidad inmensa mezclada con un miedo profundo.
El doctor Taylor no respondió de inmediato. Observó detenidamente el rostro deshecho de Elly, evaluando si estaba preparada para escuchar la verdad.
—¿Está segura? Su estado emocional no es estable en este momento. ¿Segura de que no le har