—Pero tendrá que hacerlo Graham, es eso o nuestro matrimonio.
—¿Lo mandaste a escoger?
—Así es.
—Entonces está claro que nunca te escogió a ti, solo te escoge a ti porque es lo que tú quieres.
—Eso ya lo sé y no sabes cómo me mata que él no haya tenido iniciativa, me hace sentir que no le importó… ha cambiado mucho desde que comenzó ese trabajo.
—Lo sé, eres como una hija para mi Kath y no quiero que sufras, el hombre es muy claro y sencillo, ¿No Aaron? ¿Puedo llamarte así? —me pregunta.