—Es mi hermano.
—Oh… pues dile que lamento si hice un show en su bar, no recuerdo ni como llegué a casa.
—¿En serio? —me sorprendo.
—Si, quisiera decir que lo recuerdo para no caer en vergüenza, ¿Pero a quien quiero engañar? Ya caí en vergüenza desde que me enteré que mi esposo me engañaba.
—¿Qué?
No puedo creerlo y ella sigue bebiendo.
—Así es, recurrí a la bebida, quería borrar hasta mi nombre del dolor que sentía.
—Lo lamento mucho —ahora me siento aún peor.
Tuvimos sexo con ella eb