Después de volver de casa de Davin, lo que hizo que Windy casi perdiera media mañana, por la falsa excusa del dolor de espalda, Windy se dirigió directamente a su oficina.
Terminó el trabajo acumulado, a una velocidad más alta de lo normal. Varios documentos, que esperaban su firma, los terminó en poco tiempo. Una breve reunión con el nuevo Director Financiero, para discutir el flujo de caja de la empresa, la manejó con eficiencia.
En cuanto el reloj marcó las cuatro de la tarde, Windy recogió