Mundo ficciónIniciar sesiónAileana se levantó de la cama con mucho esfuerzo, ni su cuerpo, ni su voluntad se sentían con fuerzas para comenzar otro día más sin su padre, pero sabía muy bien que debía continuar por su abuela Alphina.
Se acercó a su tocador solamente para percatarse de las grandes ojeras que habían aparecido en tan pocos días en sus ojos.
"Jamás me había visto tan miserable en la vida, era evidente que algo pasaba







