Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido de la taza de café rompiéndose en el suelo hizo que Aileana escogiera sus hombros.
—¡Otra vez! ya es la segunda vez que te sucede, a este paso nos dejaras sin tazas.
Gritó el hombre mayor.
—Lo siento, no volverá a suceder, lo que pasa es que se me dificulta equilibrar la charola, pero prometo no volverá a pasar.
El hombre resopló tratando de calmar su enojo.
—Está bien, recoge todo este desastre.
—Si señor.
Aileana se agach







