Sasha limpia los platos que usó para almorzar y se sienta por unos momentos. Mientras limpiaba los pasillos por la mañana, subiendo escaleras para quitar las telarañas de las esquinas más altas de las paredes, sintió alivio de que Miguel no apareciera en ningún momento para arrastrarla hasta su padre y obligarla a cortar sus dedos.
Solo pensar en ello hace que todo su cuerpo se estremezca de una forma nada agradable. Pero, para su alivio, él y los demás miembros de la manada se marcharon temp