¿Cerré la maldita puerta? — Miguel se cuestiona por un breve momento mientras sus patas golpean con fuerza el suelo, pero pronto descarta la duda con desdén. ¿Realmente importa? ¿A dónde podría ir?
Sasha está rodeada por su manada, y aunque lograra escapar, sería capturada y arrastrada de vuelta a su guarida o encerrada en el oscuro cuarto del sótano.
Al diablo.
Que se pudra ahí.
¡Maldita humana!
Sus pensamientos son una mezcla de ira y frustración, una ebullición que lo impulsa a correr más rá