— Ustedes eligieron abandonarme — la voz de Melody tiembla, cargada de dolor y furia, pero se controla. Sus emociones no pueden salirse de control, no ahora.
Sus ojos brillan con una mezcla de dolor y frialdad mientras mira a sus hermanas.
— Ustedes eligieron tratarme como una paria. Eligieron dejarme sufrir mientras seguían con sus vidas. ¡Y ahora vienen aquí esperando que no haga nada, que olvide todo lo que me hicieron y actúe como si lo que pasé no hubiera sido nada?
Liana da un paso al frente, pero duda. Las palabras de Melody clavan como dagas, sacando a la luz decisiones del pasado que aún pesan en su corazón. Respira hondo, intentando revestirse con su coraza emocional, pero es imposible ignorar el peso de la culpa.
— No, pero... — Alys intenta intervenir, su voz débil, como si cada palabra fuera una lucha. Pero antes de que pueda continuar, Melody la interrumpe.
— Entonces ahórrame tus palabras — dispara Melody, su voz llena de desprecio y cansancio.
— ¿Crees que