Miguel no tuvo tiempo de procesar la información de que la cómplice a la que Lukan se refería era su esclava. Su mente y cuerpo habían sido consumidos por el dolor compartido con Sasha. Todo en lo que pudo enfocarse fue en llegar lo más rápido posible y vengar a su hembra.
Pero ahora, otra verdad se imponía ante él, aún más abrumadora.
Su esclava humana… no es completamente humana.
Siente su pecho comprimirse, la presión de todo lo que está ocurriendo parece demasiado, incluso para él.
Miguel r