Sasha termina de colocar la última prenda de ropa lavada en la secadora. El suave sonido de las máquinas llena el ambiente de la lavandería mientras ella acomoda las prendas con movimientos meticulosos. El cansancio pesa sobre sus hombros, pero el trabajo físico siempre la ha ayudado a mantener su mente ocupada, alejando los pensamientos que prefería no enfrentar, lejos de las miradas intrusivas.
Cuando estira los brazos para tomar la siguiente canasta de ropa mojada, un toque firme y repentino