Sasha muerde su labio con fuerza, su cuerpo arde en un deseo tan intenso que borra cualquier rastro de duda. El calor entre sus piernas la consume, y todo su ser clama por él, por su presencia, por aquello que nunca antes había experimentado. Cada segundo que pasa parece un tormento, y ya no le queda orgullo, ni miedo, solo una súplica silenciosa que corre por su piel como fuego. La necesidad desesperada de sentirlo llenándola la domina por completo.
— Entra en mí — repite, su voz ahora más ron