Selene abrió lentamente la boca ante la sorpresa de aquellas palabras. No se lo esperaba, no es lo que tenia pensado que iba a ocurrir.
No pudo evitar pensar en Dimitri arrodillado ante ella, pero no de un modo sumiso o doblegado. En sus pensamientos, el Alfa deslizaría una mano hacia su muslo expuesto, subiendo lentamente por esta, rozando con suavidad su piel.
Las mejillas de la cazadora se sonrojaron por el calor de sus pensamientos, mientras observaba a Dimitri sonreírle de manera complice,