Castiel se paro en el umbral de la sala de trabajo del Alfa, su porte era rigido y su mirada inquebrantable.
—¿Me llamaste?—el tono del hibrido era tan crudo y frio que parecía cortar el mismo silencio.
Dimitri alzo la mirada de los papeles frente a el, mientras le hacia un gesto vano con la mano.
—Entra y cierra la puerta detrás de ti—la voz de Dimitri era una tumba. Incapaz de revelar cualquier tipo de emoción o sentimiento. El simplemente parecía estar vacio.
>>El no parece estar vacio, Dim