Capítulo 95.
Al día siguiente Oleika se encuentra respirando de forma irregular, cada paso representaba una punzada de dolor en su entrepierna.
Toda la noche había sido magia, entre besos, abrazos y caricias de ese hombre maravilloso que finalmente ahora sabía que era su mate destinado.
Pero al salir el sol, él le había pedido que todo siguiera como hasta ahora, había algo que necesitaba decirme pero debía ser paciente, debía esperar a tener la oportunidad de decirle la verdad, según sus palabras
Ella se enc