C63- OTRA CONDENA.
C63- OTRA CONDENA.
La camioneta blindada avanzaba como un animal herido, zigzagueando por calles secundarias, cambiando de carril sin aviso, frenando y arrancando con brusquedad. El chofer no decía una palabra, sus manos firmes sobre el volante delataban que sabía exactamente qué hacía y por qué no podían ir en línea recta.
En el asiento trasero, Alexandros apretaba los dientes mientras presionaba con fuerza la herida de Eros, la sangre le empapaba las manos y el brazo herido le ardía, pero no aflojaba.
No podía, no cuando su padrino, el hombre que era casi un padre, se debatía entre la vida y la muerte.
Por otro lado, Kiara no veía nada.
Solo veía el rostro de su padre, cada vez más pálido, los labios azulados, el pecho subiendo y bajando con dificultad, pero ella le sostenía la mano, fría, demasiado fría, y hablaba sin parar, como si su voz fuera lo único que lo mantenía aquí.
—No te duermas, papá... mírame... por favor... —sus dedos temblaban—. Ya casi llegamos, ¿sí? Ya casi...
Er