C63- OTRA CONDENA.
C63- OTRA CONDENA.
La camioneta blindada avanzaba como un animal herido, zigzagueando por calles secundarias, cambiando de carril sin aviso, frenando y arrancando con brusquedad. El chofer no decía una palabra, sus manos firmes sobre el volante delataban que sabía exactamente qué hacía y por qué no podían ir en línea recta.
En el asiento trasero, Alexandros apretaba los dientes mientras presionaba con fuerza la herida de Eros, la sangre le empapaba las manos y el brazo herido le ardía, pero no