C46-ESTEBAN CARRERA.
C46-ESTEBAN CARRERA.
Eros bajó del auto sin prisa y detrás de él, otros vehículos negros se alinearon en silencio. La casa estaba apartada de París, rodeada de árboles y muros bajos, era elegante, discreta, de esas que no llaman la atención y esconden demasiado.
En la puerta principal, el mayordomo esperaba.
—Señor, Dervishi lo está esperando.
Eros asintió y lo siguió por un pasillo, entraron a una habitación amplia, iluminada por ventanales y allí estaba él.
Donatello Adriani.
En una silla de