C43-ÁNGEL MÍO.
C43-ÁNGEL MÍO.
Sus manos bajaron como un huracán y una se cerró en su muslo, bajo la falda, mientras la otra buscaba el borde de sus pantis, las desgarró de la entrepierna hacia arriba. La tela cedió, exponiendo su piel y la seda húmeda de sus bragas.
Él no esperó.
Su palma ancha se aplastó contra su centro, frotando con fuerza su clítoris.
—Mira cómo estás mojada por mí. Solo por mí. —murmuró.
Kiara arqueó la espalda, cuando dos dedos largos y rudos se hundieron en ella de golpe, llenándola sin ceremonia.
—Sì... si... —lo animó ella, moviendo sus caderas al ritmo de sus dedos—. Así... más fuerte, mio marito.
Él gruñó, añadiendo un tercer dedo, estirándola, preparándola. Sus dedos se movían con experiencia cruda, encontrando ese punto profundo que la hacía ver destellos blancos.
—Quiero sentirte venir en mi mano —susurró, su boca pegada a su cuello, mordisqueando la piel—. Quiero que todos detrás de esa puerta escuchen cómo gritas mi nombre.
La combinación de sus palabras sucias,