C43-ÁNGEL MÍO.
C43-ÁNGEL MÍO.
Sus manos bajaron como un huracán y una se cerró en su muslo, bajo la falda, mientras la otra buscaba el borde de sus pantis, las desgarró de la entrepierna hacia arriba. La tela cedió, exponiendo su piel y la seda húmeda de sus bragas.
Él no esperó.
Su palma ancha se aplastó contra su centro, frotando con fuerza su clítoris.
—Mira cómo estás mojada por mí. Solo por mí. —murmuró.
Kiara arqueó la espalda, cuando dos dedos largos y rudos se hundieron en ella de golpe, llenándola