C34-UN DESEO QUE YA NO SE OCULTA.
C34-UN DESEO QUE YA NO SE OCULTA.
Después del baño, Landon se puso ropa limpia. Eligió unos pantalones de chándal y decidió no ponerse camisa, pues Kiara le había pedido que no lo hiciera para que la herida se aireara adecuadamente. Una vez vestido parcialmente, tomó el teléfono y llamó a casa.
Antonia, al otro lado de la línea, casi sufre un infarto cuando él le comunicó que había sido herido. De inmediato, con voz temblorosa pero autoritaria, le ordenó regresar a casa. Landon, sin embargo, se negó firmemente y le aseguró que descansaría y, con un tono que intentaba tranquilizarla, añadió que Kiara lo estaba cuidando con atención.
Tras finalizar aquella llamada, marcó el número de uno de sus hombres de confianza. Le solicitó que le trajera comida, medicamentos para la herida, y mencionó que cuando volviera se reuniría con su padrino. También pidió específicamente que trajera ropa para Kiara, pues ella no tenía nada más que ponerse.
Todo lo solicitado llegó en cuestión de horas.
Y er