C26- MARIPOSAS.
C26- MARIPOSAS.
Landon abrió la puerta de un tirón y su madre estaba al otro lado, con una mano sostenida contra el pecho y la otra, la que supuestamente se había roto, colgaba a un lado.
Su rostro era una máscara de furia y cálculo.
Él la miró, no con enfado, sino con algo peor. Con una calma homicida, pero aun así respiró hondo.
—Mamá, no te rompiste la mano. Si así fuera… ya estarías desmayada del dolor.
Antonia hizo un mohín y no se molestó en negarlo.
—Está bien. Quería sacarte de ahí.
Dio un paso hacia él, sus ojos escrutándolo como un halcón.
—¿Qué ibas a hacer, Landon? ¿O mejor dicho, qué te sucede? Esto no es parte del plan. Se suponía que ibas a… a quebrar a esa mujer. A romperla. A lastimar a Eros y luego enviarlo al infierno. Pero todo lo que veo es que te dejas manipular por ella.
Su voz subía, cargada de una ira que hervía a fuego lento. Había criado a este hombre, había forjado cada fibra de su odio, y ahora él se desviaba por la hija del enemigo, por un simple un cap