Blanca abrió los ojos al escuchar el alto llanto de su bebé, ese niño tiene unos pulmones muy fuertes y lo adora, ella es capaz de escuchar el llanto de su bebé y eso la pone muy feliz. Levantándose de la cama, fue a por su rubito y como todos los días le dio el pecho.
Ha pasado más de dos semanas en las que ha estado ahí en casa de sus padres, ella se niega a irse a su piso y usa la excusa de que siempre que se queda en su departamento duerme sin su bebé y no quiere separarse de él.
―Buenos dí