―Quieto. ―Gruñó el hombre tomando a Angelo por el suéter y tirando de él.
―No. ―Micky se horrorizó al ver a su ex jefe ahí con su hijo agarrado de esa manera. ―¡Suelte a mi hijo! ―Ella quería convertirse, pero todavía su hijo no sabía nada de su naturaleza y matar a un hombre frente a su bebé no estaba en sus planes.
―¡¿Con ese imbécil sí?! ―Micky lo miró descolocada. ―¡Estuve ahí tratando de llegar a ti por tres años y no me hiciste caso! ¿Por qué a ese imbécil sí? ―Tomó a Angelo en brazos, el