La ciudad es un jodido caos, veía a hombres armados por doquier, abriendo puertas y deteniendo el tráfico para verificar a los pasajeros, pasó hasta con autobuses cuando estos todavía permanecían siendo abordados.
Me extrañó eso hasta que ví las marcas o tatuajes que muchos de ellos tenían en sus cuellos y brazos. Pertenecen a la mafia que Stefano dirige, más de uno incluía en su piel la insignia de la bratva.
Me están buscando, es así desde hace una semana.
Muy tarde se le ocurrió poner a s