Mi mano se entrelaza con la de James, ambos nos vemos fijamente por unos minutos antes de observar el esplendoroso decorado que la manada se esforzó por embellecer con cada uno de los detalles, y es que al vivir dentro de uno de los bosques más hermosos del mundo, no se necesita mucho para mejorar lo que ya se ve prácticamente de ensueño.
Mantuve mi extraño encuentro con la diosa luna en secreto, si alguien supiese que pude comunicarme con la deidad más amada por los licántropos, no tardarán e