Las calles fueron inundadas de coches negros de lunas polarizadas, que llegaban de uno a uno sin cesar, todos los que veían aquella escena se preguntaban qué es lo que había ocurrido o quien había llegado para ver ese despliegue de tantos coches y por no decir guardaespaldas o lo que se pensaba que eran.
Pronto llegaron a su destino y se hallaban en la puerta de la Corporación Bardot así como otra comitiva se hallaba en la Corporación de la familia Guerra.
Se vio a Agustín bajando de uno de l