Después que Agustin y Monica terminaron de almorzar, ambos se hallaban muy animados y felices pues había sido una comida muy amena.
¿Está contenta la reina de mi corazón?, preguntó Agustin acariciando la mano de Monica muy suavemente para luego besarla delicadamente.
Al menos puedes ser menos meloso con tus palabras cuando estamos en público.Dijo mirando de reojo a Agustin pues Monica se hallaba sonrojada hasta ya no poder.
No tengo que justificar mis acciones a los demás, no tengo por qué