Mundo ficciónIniciar sesiónTomas.
Me enloquecía. En todos los sentidos.
Ella era tan desgarradoramente única. Sus juegos me volvían loco, sabía que nunca podría decirle que “no” a nada de lo que ella me pidiera. A nada. Me tenía envuelto y sin siquiera intentarlo. No me molestaba, lo disfrutaba, tanto como esa indecente y lujuriosa llamada telefónica. No podía creer que me hubiera hecho eso, ahora mi mente se la pasaba reviviendo su voz, el sonido de su respiración, sus gemidos…lo que s







