Mundo ficciónIniciar sesión—¡Largo! —espeté.
Escuché sus pasos y la puerta, me dejé caer sobre un sofá.
¿Por qué era tan difícil? ¿Por qué?
Limpié las lágrimas que no se detenía. Me dolía.
Pero no iba a rendirme. Tomas Galger era un “sí”.
Por él iba a arriesgarme.
*****
Observé el vestido floreado, era negro y tenía peque&nt







