— ¡Eyra desperta!
Eyra despertó cuando alguien le dio una bofetada en la cara, despertó y miró a todos lados, asustada y confundida.
— Madre Santa ¿estás bien?
Miró a Elliot frente a ella.
No le respondía aún seguía procesando todo aunque su cabeza le doliera. Juraba que Nacho estuvo ahí con ella, pero si lo decía en voz alta sería muy loco.
Cuando reaccionó, ya estaba en un auto con Elliot conduciendo.
— ¿Qué pasó?
— Vaya, hasta que hablas – la miró. – Vamos al hospital, ¿recuerdas que