Despertaba sin ganas de salir de la cama, aun me sentía, aunque la compañía de Eric y Gavin era constante, tenerlos cada segundo a mi lado me hacían sentir más aliviado. Acariciando la cama comienzo a buscar ese cuerpo cálido que me abrigaba con sus brazos.
Abriendo mis ojos, noto que Eric no estaba a mi lado, una tristeza se apodera de mi pecho haciendo que me acurrucara entre las sábanas.
— Papá! Sigues de perezoso? — me sorprende la voz de Gavin.
— No tienes nada que hacer que venir y asust