Las cosas comenzaban a calmarse, bueno para mí. Poco a poco me sentía más animado.
Mis amigos vinieron a visitarme, después de haber desaparecido, no se les había permitido que llegaran a la mansión. Eric no permitía que se recibiera visitas. No me animé a preguntar quiénes eran Cristina y ese tal Sergio.
Pero juzgando de como quedó mi hombre con esa visita, no fue para nada agradable. Boris no se apartaba de nuestro lado, ya teníamos a Mojojojo pero parecía que no era suficiente. No quería co