Los días pasaban y aunque deseaba que Edie mejorara rápidamente, él simplemente no podía dejar de estar triste. Por las noches lo abrazaba fuerte mientras aún tenía esas pesadillas.
Por fortuna, me ha dejado estar de nuevo a su lado. Cosa que me tenía aún pendiente es que su trato con los demás seguía siendo cortante. Todos se veían afectados por su cambio, y aunque al principio no quería aceptarlo, también se sentía raro que la mansión se mantuviera en silencio.
Me recordaba a mi antigua vida