— Bebé despierta... — Susurraba cerca de mi oído. No tengo ganas de despertar! Tan pronto pasaron las horas?
— Mmmm no quiero ir! — Balbuceo aún con los ojos cerrados.
— Dónde no quieres ir? — Se oye su voz melosa.
— A la universidad, déjame quedar hoy...
— Amor, son las 4 de la tarde. Me encantaría complacerte en no levantarte. Pero sé que estarás molesto si no vas a ver a tus padres.
— Mis padres, claro! — Abro mis ojos sentándome en la cama bruscamente.
— Amor, te lastimarás de esa manera. C