Lucian se había acostumbrado a las reacciones impredecible de Aidan, o eso creía él. Lo menos que se le pasó por la cabeza fue que el lobo lo fuera a besar y más en su estado. No era que lo fuera a rechazar, solo que la forma que él lo hacía era como si supiera hacerlo y muy bien.
¿Dónde demonio había aprendido tanto?
¿Con quién?
No había sido con él.
Sintió la ola de celos subir junto con la de excitación y ajustó su boca demandante contra de la Aidan e introdujo su lengua buscando la de él. S