Esas palabras no eran simples palabras. Si Lucian quería marcarlo permanentemente tendría que hacerlo de adentro hacia afuera y eso incluía el sexo de por medio y completar un lazo.
-A veces me pregunto quién te enseñó esas cosas- ladeó la cabeza- Eres un cachorro, no deberías estar pensando en lo que se hace en la cama- lo reprendió relajado.
Aidan besó nuevamente su cuello. Esa zona del alfa le gustaba sobre todo porque cuando lo hacía la vena que sobresalía de este palpitaba con más fuerza.