Nayr abrió la boca al notar con quien había chocado, precisamente con el lobo que lo agarró de la parte de atrás del cuello de su ropa para no dejarlo ir.
-Quietecito cachorro- Aidan le mostró una sonrisa en lo que se giraba hacia él- Tú y yo tenemos que hablar algunas cosas ¿está bien?- la forma en que el lobo lo miró hizo que el pequeño asintiera con la cabeza.
Aidan no le importó mucho la escena que estaban armando. De él pareciendo casi intimidar al cachorro. No era tiempo de eso.
-Vamos a