CHIARA :
Llegamos a la oficina de Asher ocultandonos de todos y dentro nos encontramos con, Damián, Alba, Raphael y Birk en una esquina.
– Alfa no fue mi culpa, ruego que me perdone.
Dice Raphael arrodillandose pidiendo clemencia.
Yo paso por su lado y me siento en un mueble cruzando las piernas.
– Que exagerado eres Raphael, y así ustedes los hombres dicen que somos nosotras las mujeres que exageramos.
Hablo suspirando mientras miro mis uñas, que no tienen nada de especiales.
– No hace falta