CHIARA :
– Iván, no quiero que te enfrentes a mi madre... Élla es muy peligrosa... Podría matarlos.
Hablo sintiéndo un gran dolor en mi pecho.
– Amor, no iré sólo... Somos un gran grupo... Estoy seguro de que podemos vencerla, mientras tu te encargas de buscar la daga.
Dice acariciando mi mejilla con cariño.
Tomo su mano y la beso.
– Si le haces algo a mi madre, mi hermana no se quedará cruzada de brazos y será un problema.
Digo preocupada.
– Lucí... Nos encargaremos de élla... Sólo quiero que