POV FABIO
Arranqué el coche con dirección a casa de Andrea, sabía que al beber así de rápido pronto la noquearía el tequila. Justo por eso ya no quise beber más, sabía que necesitaría un chofer. Casi al instante en que subimos al coche, ella se quedó dormida, pero balbuceaba cosas sin sentido.
—¿Por qué? Yo no lo merecía. Pero me gusta mucho esta música. No, Emily estás loca —nada de lo que decía parecía ser una idea coherente. Gimoteó un poco, parecía que lloraría —. ¡Eres un maldito! pero tú