Cuando era más joven, nunca pensé mucho en el mundo real.
Mis sueños de convertirme en princesa y ser salvada por un caballero encantador pasaban por mi cabeza a menudo. Quería ser protegida, amada y admirada, y recuerdo haber pensado que incluso si no podía encontrar a mi príncipe o mi caballero, al menos todavía tendría un hombre en mi vida que me cuidaría, protegería y amaría.
Mi papá.
En ese momento, mientras miraba al hombre que una vez tuve en tan alta estima, no pude evitar querer re