“Mamá se va a enfadar muchísimo si se entera”.
“Linda no se va a enterar nunca, Lessie”, me aseguró Emrys mientras secaba el plato limpio que antes contenía la lasaña de mi madre. Se me hizo raro oír a Emrys decir Linda y no mamá. Asentí mientras Emrys guardaba el plato y luego me mordí el labio. “¿Qué pasa?”.
“En realidad, nada”. Me encogí de hombros y me desplomé en el taburete de la cocina, observando cómo Emrys empezaba a lavar los platos. Él levantó una ceja negra hacia mí y me dirigió es