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El tiempo ha pasado a mi favor, saliendo del apartamento, logré agarrar un taxi, ese que me llevó hasta la empresa del insoportable de Noah. Es en la misma ciudad, solo que ahora me queda un poco lejos del centro de Auckland.
En todo el camino del apartamento a la empresa estuve maquinando un poco de lo que diré, aunque tengo los documentos, no sé lo que pueda suceder cuando él me vea.
Como toda una mujer valiente salí de ese auto y con la frente en alto me adentré al enorme edificio; la e